Porque nadie sabe que he vuelto a amar dormida entre las estrellas, su naturaleza seco mis lagrimas y le dio color a una parte de mi, no es un secreto.
Una caricia sin nombre recorre su exaltado viaje hacia el fin del mundo, el fin de todo lo racional, el comienzo de la tierra de la magia. El frío en la mente, un olor a flores secas, los ojos perdidos en el cielo… ¿donde esta la dulzura?